Laguna Shimbe y Laguna Negra: las dos lagunas más conocidas de Las Huaringas
Dentro del complejo de 14 lagunas de Las Huaringas, la Laguna Shimbe y la Laguna Negra son las más visitadas y las que concentran la mayor parte de los rituales guiados por maestros curanderos de Huancabamba.

Las 14 lagunas de Las Huaringas
Las Huaringas es el nombre que recibe un complejo de catorce lagunas ubicadas en la sierra alta de la provincia de Huancabamba, región Piura, en el norte del Perú. Las lagunas están distribuidas entre los 3.000 y los 3.700 metros sobre el nivel del mar, en un entorno de páramo andino.
Aunque el complejo tiene catorce lagunas, son dos las que concentran la mayor parte de las visitas rituales: la Laguna Shimbey la Laguna Negra. Ambas son accesibles desde el caserío de Salalá, el principal punto de entrada al complejo desde Huancabamba.
Laguna Shimbe
La Laguna Shimbe es la más visitada y accesible del complejo. Desde Salalá, el camino hasta Shimbe dura aproximadamente una hora a pie. Su nombre aparece de forma consistente en las referencias al curanderismo del norte del Perú.
Es el principal escenario de los baños de florecimiento realizados por los maestros curanderos de Huancabamba. El ritual combina las aguas de la laguna con hierbas frescas, flores y las oraciones del maestro.
Laguna Negra
La Laguna Negra tiene mayor altitud y está más alejada de Salalá que la Laguna Shimbe. Dentro del curanderismo de Huancabamba, se asocia a trabajos de mayor profundidad ritual, especialmente mesadas y limpias de alta intensidad.
Por sus condiciones de acceso y por la naturaleza de los trabajos que se realizan en sus orillas, las visitas a la Laguna Negra se organizan habitualmente con más antelación y siempre coordinadas con el maestro curandero.
Cómo visitar Laguna Shimbe y Laguna Negra
El acceso a ambas lagunas se realiza desde Salalá. Desde Huancabamba ciudad se llega a Salalá en vehículo, y desde allí a pie o a caballo por el camino que asciende hacia las lagunas.
La forma más recomendable de organizar la visita es a través de un maestro curandero de Huancabamba que conozca el recorrido y que pueda realizar el trabajo ritual en las lagunas. El maestro coordina el acceso, el horario y el tipo de trabajo según la necesidad del visitante.
